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  Bernardo
Atxaga
 
Fede onez egindako kritika ezin da kastigatu, are eta gutxiago hain gogor. Bestela nola ausartuko gara edozein kritika egitera?.


 
 
 
Era mayo de 1993 cuando uno de los considerados hombres más importantes del aparato “anti-terrorista” en España de la época, el entonces coronel Enrique Rodríguez Galindo, puso en su punto de mira a Negu Gorriak y su sello discográfico. El coronel les denunciaba por el contenido de una canción, “Ustelkeria” que se hacía eco de las informaciones vertidas en los medios de comunicación en ese momento, que le apuntaban como el responsable de la desaparición de una importante cantidad de cocaína de un redada.

Así comenzaba una larga batalla por la libertad de expresión que emprendió el grupo sin tregua. Largos años entre los pasillos de los juzgados españoles pero también un periodo lleno de gestos y solidaridad para con el grupo.

Era la primera vez desde el final de la dictadura que se llevaba ante un tribunal a una canción y con ella al derecho a expresarse libremente, y por qué no, críticamente. Esta es la cronología breve de este proceso en la que un grupo musical se enfrentó ante los inquisidores, ante los abanderados del monocolor y salió victorioso. Pero aún nos quedan muchas batallas para ganar la guerra.

 
   
 24 DE JUNIO DE 1991  
 
Se edita la primera referencia del sello creado por Negu Gorriak, Esan Ozenki Records, se trata del segundo disco del grupo, “Gure Jarrera”(Nuestra postura), un tratado de rock, hard-core y rap que forma un documento combativo, fiel reflejo de la situación de Euskal Herria. El tema nº 13 es “Ustelkeria” (Podredumbre).

Este tema está basado en el contenido de una información publicada en el diario vasco “Egunkaria”, que se hacía eco del contenido de un informe redactado por el fiscal donostiarra Luis Navajas comunmente denominado “Informe Navajas” en el que se reflejaba la posible existencia de focos de corrupción y probable participación en redes de contrabando y narcotráfico por parte de guardias civiles (policía militar española) pertenecientes a la 513 comandancia con base en el cuartel de Intxaurrondo, en Donostia, al parecer con el consentimiento de su superior, el coronel Enrique Rodríguez Galindo. La canción se desarrolla a modo de conversación telefónica ficticia entre Kaki y Fermin comentando la noticia publicada.

 
  USTELKERIA
     
X- ¡Eh Kaki! ¿Te has enterado?
K- ¿Qué tripa se te ha roto ahora que vienes como un terremoto? Estate tranquilo tío.
X- ¿No has leído lo que trae el “Egunkaria”? ¿Lo del teniente coronel Rodríguez Galindo?
K- ¿Quién? ¿El guardia civil? ¿El comandante del cuartel de Intxaurrondo? Si, uno de los máximos responsables del antiterrorismo.
Estribillo: YA NO ME ALUCINA NADA
YA NO ME ALUCINA NADA
X- Y además el principal responsable de la podredumbre que te voy a contar ahora, sirviéndose de los grupos antiterroristas, realizaba operaciones de narcotráfico.
K- Entonces el caso de la desaparición de la coca de Irun en la llamada “Operación Bidasoa” estará también relacionado.
X- ¡Pues claro! Hace dos años en mayo, la guardia civil pilló una tonelada de coca y en la comisaría desaparecieron 150 kilos.
K- ¡Vaya mierda podrida! Ya sabes, como unas los intereses políticos y los intereses económicos, la hemos cagado.
Estribillo: YA NO ME ALUCINA NADA
YA NO ME ALUCINA NADA
X- ¡Eh Kaki! ¿Sabes lo que haría yo? Legalizar la droga.
K- Bueno, en tiempos de la “ley seca” en América surgieron mafias por doquier.
X- Muchas mas adulteraciones y encima la gente bebió mas que nunca.
K- Ja, ja, ja Hombre, si se legalizara, el primer problema estaría solucionado, y no es poco.
Estribillo: YA NO ME ALUCINA NADA
YA NO ME ALUCINA NADA
 
 
   
 25 DE JUNIO DE 1993  
 
Enrique Rodríguez Galindo, coronel de la Guardia Civil (policia militar española) de la 513 comandancia instalada en el temible cuartel de Intxaurrondo (Gipuzkoa), uno de los dirigentes más importantes de la llamada lucha anti-terrorista interpone una demanda contra Negu Gorriak además de dos personas mas, Jon Maia, el bertsolari que ha colaborado activamente en el disco “Gure Jarrrera” y a Anjel Katarain, técnico de sonido habitual de los directos de la banda y a los mandos de la grabación del disco “Gure Jarrera”. El motivo, el contenido de su canción, “Ustelkeria”. El coronel considera que ese tema constituye una “intromisión ilegítima en su derecho al honor” además la demanda se amplia al uso que se hace de una fotografía suya que aparece junto al texto de la canción en el libreto incluido en el disco. El coronel exige al grupo la cantidad de 15 millones de pesetas (unos 90.000 euros) por “daños al honor y difamación del buen nombre”, así como la prohibición al grupo de publicar la canción en posibles futuras ediciones del disco y prohibirles tocarla en directo. Comienza así una larga batalla por el derecho a la libre expresión entre el guardia civil y el grupo.